Por: Luis De Stefano Beltrán, PhD (*) y Ernesto Bustamante, PhD (**) / Vuelta a lo básico en educación
En Suecia, las escuelas han disminuido el uso de herramientas digitales y han retomado la utilización de libros impresos, la escritura a mano y los ejercicios con lápiz y papel. Este cambio representa un giro importante en su política educativa. Llamada “vuelta a lo básico”, la medida responde a inquietudes sobre la caída en el rendimiento académico de los estudiantes, sobre todo en lectura y comprensión, en medio de una digitalización extendida en las aulas. A pesar de que la tecnología no se elimina por completo, ahora se da preferencia al aprendizaje analógico. Es interesante notar que en 2009 el gobierno sueco optó por dejar de lado los libros impresos, pero dieciséis años más tarde ha decidido rectificar esa decisión.
Cuando se discute el exceso de tecnología en las escuelas, usualmente se piensa en los teléfonos inteligentes. Sin embargo, según el neurocientífico Jared Horvath, las laptops que cada estudiante tiene sobre su pupitre son un factor aún más importante. En 2025, Horvath explicó que consumir información a través de pantallas resulta en menor rendimiento académico, atención dispersa y una progresiva disminución del pensamiento analítico.
Horvath señala que, durante los dos últimos siglos, Occidente ha experimentado un progreso generacional sostenido. Por ejemplo, a lo largo del siglo XX se observó un incremento constante en el cociente intelectual (IQ), con cada generación obteniendo aproximadamente seis puntos más que la anterior. Este avance se atribuye principalmente a una educación mejorada; cuanto mayor era el tiempo que........
