La voz de la conciencia
En una reciente Comisión del Senado relacionada con el rescate de la compañía aérea Plus Ultra (1), a pesar de las reservas y silencios previamente anunciados por el compareciente, no pudo evitar este un gesto de asentimiento tras la concreta pregunta de un senador, referida al pago de comisiones a un conocido político: «¿Cobró por su mediación?»; «¿Cierto o falso?»
El empresario, en el fondo hombre de conciencia, no pudo evitar un gesto de respuesta, sin palabras, pero asintiendo claramente. Mahatma Gandhi diría: «la voz humana nunca puede alcanzar la distancia que está cubierta por la voz inmóvil y pequeña de la conciencia». Y Fernando Savater, apelando siempre a la libertad (2), diría: «que no es una filosofía, ni siquiera una idea: es un movimiento de la conciencia que nos lleva en ciertos momentos a pronunciar dos monosílabos: sí o no; a hacer o no hacer, lo que nos diferencia de los animales que se guían solo por su instinto». Y añade el filósofo: «este concepto de libertad comprometida se ejerce con coraje y responsabilidad». Coraje y responsabilidad que asumió el compareciente.
Imagino que en sede judicial, no parlamentaria como el caso del Senado, se tomaría este gesto de respuesta apoyado en la conciencia, como........
