Vergüenza ajena
A vergonzada, esa es la palabra, ese es el sentimiento que me acompaña desde el 4 de marzo al conocer que el Canciller de Israel, Gideon Sa’ar, agradeció a Bolivia por retirarse del Grupo de la Haya, que respalda a Palestina y promueve sanciones contra su país por los ataques a Gaza. Mi vergüenza aumenta cuando con desparpajo el canciller israelí dice que esa decisión es estar “del lado correcto de la historia”. Es de no creer que estar correctamente ubicados en la historia es dejar impune el genocidio cometido contra cientos de miles de gazatíes, despojarlos de todo lo que tenían y hacer hasta lo imposible para exterminarlos de hambre. Eso me da........
