Te comería el corazón
Imagínate decirle esto a quien ocupa tus ansias:
“Si te cuentan que caí, sí,
besa al vuelo mi herida de paloma,
que beso amando tu perfil
y en tu abrazo deriva mi persona”.
O poner entre ambos un manifiesto brusco, del tipo:
“Dulce anochecer, que sin querer
me pone entre la espada y la pared.
Prisionero, te espero hasta el amanecer.
Dulce y cálido es el sudor
que bebo de tu cuello, mujer.
Y ahora deja... déjame por fin arder.
Si en el filo del momento
te comería... te comería el corazón”.
Cuántos matices simultáneos viste el amor. Sí, tú puedes nacer en el instante de un abrazo. Y sentir la urgencia retórica de........
