España presenta un mercado laboral viciado por el «escudo social»
Esta semana, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicó en sus redes sociales una imagen suya vistiendo una camiseta deportiva con el número 22, en alusión a los «22 millones de ocupados», un récord, pero, como todo en el inquilino de La Moncloa, no es cierto Era otra vez el equipo de asesores manipulando los datos, pues la cifra, real, no es de ocupados, sino de afiliados a la Seguridad Social; es decir, no significa que España tenga 22 millones de «trabajadores» o «gente trabajando a la vez». Hace referencia a las afiliaciones, que no equivalen al número de trabajadores. Es más, en marzo de 2026, el Ministerio de Seguridad Social registró 21.882.147 afiliaciones de media, es decir, también es falso que se hayan «alcanzado» o «superado» las 22 millones de afiliaciones, pues la cifra sería en términos desestacionalizados.
Pero el problema no es solo la discutible cifra de ocupados o afiliados; también por parte del Gobierno se manipulan las cifras del número de parados. Para poner en orden los datos y tener una imagen clara de cómo está el desempleo en España, podemos fijarnos en informes independientes. Así, en el estudio publicado recientemente por el sindicato USO, «Balance del Mercado Laboral de 2025», basado en fuentes del SEPE, la Seguridad Social y el Instituto Nacional de Estadística (INE), se denuncia la ocultación de 1.446.221 parados. Todos ellos, personas registradas en los Servicios Públicos de Empleo y que no están trabajando, y que el SEPE esconde, pues no aparecen en la cifra oficial de parados. La mayor parte de estos, 881.808, son fijos discontinuos, que en su período de inactividad se encuentran en el grupo de «Demandantes de empleo con relación laboral», por lo que no se contabilizan como desempleados.
Big dataA. CruzLa RazónPara el Gobierno de Pedro Sánchez solo hay 2.408.670 parados, cuando en realidad el número de desempleados en España al cierre de 2025 era de 3.854.911 personas. Es decir, que la tasa de paro no es la del 9.9%, que vende el Gobierno tras maquillar los datos, sino del 15.5%. Por lo que la cifra real de ocupados es de 21 millones, y no los 22 de la camiseta del presidente del Gobierno, como explicábamos al inicio. Ese mismo Gobierno que miente sobre el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias –pese a incrementarse notablemente los ingresos por explotación de las vías– también falsea las cifras de parados y ocupados. Ya se sabe que la economía española va como un cohete...
Eurostat confirma los malos datos macro de España, mientras que el paro en la Unión Europea es del 5,9%; en nuestro país escala al 15,5%.
En el referido estudio sindical podemos leer: «En USO no entendemos que se siga manteniendo una metodología que no aporta la claridad y transparencia necesarias para conocer la realidad y poner los medios y remedios para mejorar el alto paro que padecemos desde un buen diagnóstico».
Según datos de Eurostat referidos a 2025, la tasa de actividad media en la Unión Europea estaba en el 75,9%. Ciudadanos entre 16 y 64 años, que trabajan o bien buscan empleo. En España se situaba en tan solo el 58,9%, mientras que en Alemania llegaba al 80,8%, y en Francia al 75,4%. Incluso en Italia se llega al 66,1%. Prueba de que en España el Gobierno no promueve la laboriosidad, sino todo lo contrario, disuade de la búsqueda de empleo con su «escudo social», a través de subsidios, prestaciones y un gran abanico de ayudas como el IMV. Según datos de marzo de este año del Instituto Nacional de la Seguridad Social, la media de edad de los titulares beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital es de 28,5 años. No se trata de adultos cercanos a la jubilación víctimas del «edadismo» y que buscan trabajo y no lo encuentran, sino de personas jóvenes que tienen posibilidades de trabajar, pero las ayudas les hacen descartar la posibilidad de incorporarse al mundo laboral. El número de beneficiarios se ha incrementado en los dos últimos años de forma importante, pasando de los 2.157.712 de 2024 a los 2.532.284 en 2026.
Otro dato que no deja en buen lugar a los españoles en edad laboral es que la tasa de actividad de los ciudadanos extranjeros que tienen su residencia en España supera en más de 10 puntos a la de los españoles, con un 68,7% frente al 57,3%.
