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¡Es ahora!

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27.04.2026

Bolivia no tiene tiempo para la mezquindad política. La pregunta que hoy recorre el país -cada vez con mayor frustración- es tan simple como inquietante: ¿por qué no se ponen de acuerdo quienes tienen la responsabilidad de contribuir a sacar a Bolivia de la crisis?

Lo que hoy se demanda no es liderazgo individual, sino la suma de capacidades. Persistir en el individualismo o en la división, por cálculo, por desconfianza o por cualquier otra razón, no sólo impide construir una salida. Puede terminar sepultando las aspiraciones de todos quienes hoy creen que compiten, cuando en realidad comparten el mismo destino.

No existe una diferencia irreconciliable de visiones. Lo que hay es una confrontación entre posiciones que, en lo esencial, comparten más de lo que admiten y se diferencian menos de lo que proclaman. Persistir en esa lógica no fortalece a nadie. Debilita a todos.

Mientras tanto, los conflictos se acumulan: maestros en las calles y reprimidos; mineros rompiendo el diálogo; rutas bloqueadas por transportistas; una marcha indígena que avanza en medio de tensiones políticas evidentes; la COB preparando una presión salarial imposible de sostener; y una ciudadanía que observa, con creciente desconfianza, la provisión de combustibles, afectada por problemas de calidad y por el temor -otra vez- a la escasez.

A esto se suma una reformulación tardía del Presupuesto General del Estado que........

© La Razón