Los narcos y el contrabando están cambiando el mundo
El historiador y periodista venezolano, Moisés Naím, nos alerta – una vez más – en su último libro Ilícito (Edición Taurus) que para que el narcotráfico, el contrabando y para casi todo lo ilícito, se requiere como factor sine quanon, la «complacencia y complicidad» de gobiernos, policías, jueces o de las instancias llamadas a luchar contra estos flagelos. Para el escritor, estas mafias globalizadas están cambiando todas las estructuras formales por su enorme capacidad de corromper a cualquier funcionario público que se les cruce por su camino. No hay límites.
La tesis de Naim es de que el comercio ilícito – en todas sus variantes y cadenas sociales y económicas – es global y con fuerte presencia local. Una especie de glocalización; es decir, desarrollar negocios ilegales e implementar prácticas corporativas reñidas contera la ley a nivel mundial, pero con una mirada regional que se adapta muy eficientemente, a escenarios y contextos muy locales. Estamos hablando de municipios e incluso sub alcaldías pequeñísimas de unos cientos de habitantes.
De esta manera, los contrabandistas y narcotraficantes “cierran alianzas comerciales” con autoridades y juntas de vecinos de una región, a quienes se les provee dinero en coimas, beneficios y hasta ser parte del negocio como micro productores o distribuidores o trasportistas de distintos........
