La reforma contra la doble nacionalidad: discriminación disfrazada de patriotismo
La iniciativa para reformar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, con el fin de impedir que personas con doble nacionalidad aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, no es un simple ajuste técnico.
Es una reforma profundamente política y peligrosamente regresiva. Bajo el discurso de la “lealtad única” se pretende sembrar una sospecha generalizada sobre millones de personas mexicanas cuya única falta es tener también otro vínculo jurídico con otro país. El planteamiento es ofensivo porque parte de una premisa injusta: que una persona con dos nacionalidades es, por definición, menos confiable que quien tiene sólo una. Esa idea no sólo es falsa; es discriminatoria.
Decir “si quieres el cargo, renuncia y ya”, revela una comprensión pobre de los derechos........
