AMLO y La Habana
La decisión de Andrés Manuel López Obrador de salir del retiro para encabezar una cruzada de apoyo a Cuba —uno de los temas más sensibles para la izquierda mexicana— encendió alertas en la clase política nacional. No es un tema menor: el tabasqueño mostró que sigue teniendo poder… y que su capacidad de movilización permanece.
Desde Palenque, el ex Presidente rompió su propio cerco de silencio. En Palacio Nacional decidieron no censurarlo, pero tampoco institucionalizar su llamado; dejarán —me aseguran— que corra a su propio ritmo, sin la intervención directa del gobierno de la República, pero sí manteniendo infranqueable el apoyo histórico de México a La Habana ante Estados Unidos.
La relación de López Obrador con la dictadura impuesta por Fidel Castro y su hermano Raúl en la isla, hoy liderada por Miguel Díaz-Canel, se ha fortalecido desde hace 26 años. El apoyo de grupos chavistas y castristas a la primera aspiración presidencial del tabasqueño fue enérgicamente documentado en 2005-2006.
Los peores enemigos de Morena
Díaz-Canel fue uno de los invitados de honor a la ceremonia de investidura presidencial de López Obrador el 1 de diciembre de 2018 y se sentó en la mesa de honor en la comida que ese día ofreció la Presidencia de la República a los jefes de Estado y de Gobierno en el Salón Tesorería de Palacio........
