menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La farsa de la mini cumbre de progres casposos

9 0
friday

He de reconocer que tenía la duda entre utilizar el término casposo o autoritario, ya que los dos encajan muy bien para definir a los participantes en la inútil cumbre anti Trump. Sánchez, desgraciadamente, se siente muy cómodo con los líderes populistas bolivarianos que son tan indocumentados como estrafalarios. No hay más que ver al cretino de Petro, la farsante de Sheinbaum o el caradura de Lula da Silva, que es un ejemplo de un político sobrevalorado. Un efecto indeseado del sistema presidencialista es que favorece a los radicales y populistas de uno u otro signo. Mientras Sánchez se reunía con sujetos de esa catadura, Macron convocaba a los líderes europeos para tratar sobre el conflicto con Irán y sus consecuencias. Es evidente que hay un abismo entre el frentismo sanchista y organizar una alianza entre un grupo de políticos poderosos, serios y rigurosos. Las maniobras de Sánchez no sirven para nada y a Trump le da la risa, porque el político español es menos relevante que cualquier gobernador estatal. En su odio a Estados Unidos e Israel se ha precipitado a la hora de condenar a dos aliados que son fundamentales. Sánchez y Lula da Silva defienden el multilateralismo frente a la lucha de Trump y Netanyahu contra la dictadura iraní o los grupos terroristas de Hamás y Hizbulá. Por tanto, democracia frente al autoritarismo. A los dos les gusta, precisamente, recibir las alabanzas de un demócrata como Xi Jinping. Al igual que los ayatolás es un represor que no respeta las libertades políticas y los derechos humanos. Este tipo de políticos son los que inspiran al líder del PSOE. No me gusta Trump, pero lo prefiero a personajes como los ayatolás, los comunistas chinos, Sheinbaum, Lula da Silva, Ortega o Petro. El multilateralismo tal como lo entienden los socios y colegas progres del inquilino de La Moncloa es un camelo. Es un ejercicio estéril que solo sirve para beneficiar a los regímenes autoritarios y criminales. No hay que creerse esos mensajes de defensa de la democracia cuando Sánchez y los sanchistas atacan la separación de poderes e incumplen la Constitución. Y eso de regular los discursos tóxicos en las redes supongo que se refiere al bocazas de Óscar Puente que solo sabe mentir e insultar como buen discípulo aventajado de Sánchez.

Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)


© La Razón