Europa ha dado la espalda a Estados Unidos
Trump ha optado por aniquilar el poder militar iraní, así como la estructura política que sustenta al régimen criminal y terrorista de los ayatolas. Nunca fue fácil intervenir un país sometido a una brutal dictadura, pero que cuenta con el apoyo de una parte de la población que se siente unida a la teocracia. Es una nación milenaria, culta, refinada y orgullosa de su Historia que mantuvo su independencia frente al poderoso imperio otomano. Esta civilización fascinante está ahora en manos de unos fanáticos energúmenos cegados por una interpretación rigorista y disparatada del Islam. Los analistas y los medios de comunicación han considerado decepcionante el discurso de Trump. Esta percepción se ha trasladado a las Bolsas y al precio del petróleo. En medio de una guerra, creo que el presidente estadounidense no podía decir muchas cosas. A diferencia de los listos profesionales que pululan por los medios de comunicación, desconozco el plan militar de Estados Unidos, las variantes que contemplaron y, por supuesto, si logrará la victoria total a la que supongo aspiraba. El discurso no me defraudó, porque no esperaba mucho más. Es cierto que Trump hizo de Trump, pero es interesante constatar que somos menos exigentes con otros líderes. No incluiría a Starmer, Macron, Merz o Sánchez en la categoría de estadistas, aunque reflejan muy bien la patética situación en que se encuentra la rica, consumista y decadente Europa. Starmer ha organizado una reunión con 40 países, entre los que no ha incluido a España, que se puede resumir en vamos a humillarnos con Irán, aunque haciendo ver que no es así, a cambio de que reabra Ormuz para que siga fluyendo el petróleo. No hay duda de que Starmer es un digno heredero de Neville Chamberlain. Los partidarios del apaciguamiento se justifican en la unilateralidad de Trump, aunque es razonable teniendo en cuenta la posición antiestadounidense y profundamente contraria a Israel de políticos como Sánchez. Los amigos y los aliados se conocen en los tiempos de crisis. A lo largo de mi vida he visto muchos trepas y arribistas sin escrúpulos que se acercan al sol que más calienta. Es algo que debería saber Sánchez para cuando llegue su inexorable caída, como le ha sucedido a sus antecesores. Trump ya ha comprobado que no puede contar con sus aliados de la OTAN.
Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
