El camino de Mónica García al desastre
Los líos, las polémicas y los enfrentamientos son algo consustancial en la ultraizquierda. No son capaces de configurar un espacio político cohesionado y coherente. Es cierto que la crisis económica de 2008 abrió las puertas a la irrupción de Podemos y Pablo Iglesias que fueron imprescindibles para que Sánchez pudiera gobernar. Antes de ello, Podemos, convertido en una especie de secta política alrededor de Iglesias, entró en uno de esos autodestructivos característicos del comunismo. Su líder y gurú acabó dejando la política tras los fracasos que sufrió, aunque colocó al frente a personas de su confianza, pero no........
