menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cuando la barbarie es legal

42 0
28.03.2026

La vida de Ramón Sampedro dio un volantazo de 180 grados de la noche a la mañana en 1968 cuando se arrojó de cabeza a esa piscina natural que es la traicionera playa coruñesa de As Furnas y se fracturó la séptima vértebra cervical. El marino jovial y fortachón del Puerto del Son quedó tetrapléjico. Ya nada sería igual. Sólo podía mover la cabeza. Su nivel de dependencia era del 100%. Irreversiblemente postrado en una cama, necesitaba de la ayuda de un tercero, normalmente su hermano o su cuñada, para consumar las tareas más elementales. Y así estuvo año tras año hasta 30. Deseando morirse. El coruñés pidió por activa y por pasiva a los tribunales que le permitieran finiquitar su existencia, cuestión física y metafísicamente imposible en la España franquista e igual anatema en democracia. Hasta que el 12 de enero de 1998 una amiga, esa Ramona Maneiro magistralmente interpretada por Lola Dueñas en........

© La Razón