Misión cumplida: la capacidad destructiva de Irán está severamente degradada
Donald Trump declaró que con Epic Fury quería impedir que Irán pudiera fabricar un arma nuclear, destruir su arsenal de misiles y su capacidad de sembrar terror mediante Hizbulá, Hamás y los hutíes. El ataque estaba completamente justificado. La Agencia Internacional de la Energética Atómica (IAEA) afirmó en febrero que Irán contaba con 440 kilógramos de uranio enriquecido al 60%. Con sus centrifugadoras, podría enriquecer hasta el 90% y producir hasta doce armas nucleares en pocas semanas. En las negociaciones en Omán, EEUU ofreció a Irán uranio enriquecido al 5% de forma gratuita e indefinida. Irán rechazó la oferta e insistió en su derecho a mantener su arsenal de misiles y cohetes. Uranio al 5% es el combustible para los reactores nucleares civiles que el régimen de los ayatolás insiste es su único objetivo.
EEUU e Israel han bombardeado más de 11.000 objetivos en Irán. Han hundido más de sesenta embarcaciones. Acabaron con la vida de Ali Jamenei y otros 48 miembros del liderazgo del país. Han arrasado entre un 50 y 75% de las lanzadoras de misiles y todas las defensas antiaéreas. Teherán ha disparado 800 misiles y 2.200 drones. La gran mayoría han sido abatidos por la Cúpula de Hierro, Onda de David y sistemas Arrow de Israel, así como las defensas antimisiles de EEUU, que incluyen baterías Patriot, THAAD y misiles interceptores Aegis de su marina. En la segunda semana los lanzamientos de cohetes iraníes descendieron un 95% y de drones 90%.
El terrorismo económico contra países del golfo y petroleros es el último recurso de Irán. El barril de Brent ha aumentado un 51% y el de WTI un 48% desde el 28 de febrero. Un galón (3,87 litros) de gasolina sin plomo de 87 octanos cuesta en EEUU de promedio 3,98 dólares, un ascenso del 34% respecto al 2,94 al inicio de las hostilidades.
Las primas de seguro para los petroleros que transportan el 20% del suministro mundial de petróleo por el estrecho de Ormuz se han multiplicado por diez. Arabia Saudita, UAE, Kuwait, Catar, Irak e Irán exportan su petróleo por dicha vía a China, Japón, India y Corea del Sur. EEUU es el primer productor mundial de petróleo con 13 millones de barriles diarios (mbd). Pero la primera economía mundial consume 20 mbd. Lloyd’s, AIG, Chubb, Axa, Allianz y Zurich han incrementado sus primas para barcos mercantes o petroleros de EEUU o sus aliados del 0,25% al 3%. La administración Trump ha asignado 20.000 millones de dólares de su International Development Finance Coportation (DFC) para un programa denominado Maritime Reinsurance Program. Eligió trabajar con Chubb, multinacional estadounidense con 43.000 empleados y amplia experiencia en cobertura por riesgos militares. DFC asumirá los pagos que Chubb deba hacer en función de sus pólizas por daños o destrucción de cargas o casco de un navío.
No falta producción de petróleo. El G-7 vendió 400 de los 1.200 millones de barriles de la Agencia Internacional de Energía. EEUU aportó al mercado 172 millones de barriles de su reserva estratégica. Venezuela ha exportado cuarenta millones de barriles a EEUU en menos de dos meses. Estas medidas han estabilizado el precio del petróleo en un nivel alto.
Pero los petroleros están siendo atacados por lanchas rápidas, minas y artillería costera iraní en el estrecho de Ormuz, por el cual circulan en circunstancias normales diariamente 20 millones de barriles de petróleo o 20% de la producción mundial. Habitualmente 138 petroleros realizan la travesía por el estrecho, que en su punto más angosto mide 24 kilómetros. Actualmente sólo 13 petroleros por día son capaces de franquear la obstrucción iraní.
Los ayatolás están arruinados y no podrán exportar demasiado petróleo a China, que consume 11 mbd, ni mandar drones a Rusia. Dos terceras partes de sus misiles han sido destruidos o dañados. La demolición de centros de mando y control y sistemas de guía significa que Irán no podrá atacar con eficacia. La aplastante superioridad militar de EEUU ya ha lanzado un mensaje claro a Moscú y Pekín. En las Naciones Unidas 135 países condenaron los ataques de Irán. El notable progreso militar y diplomático aconseja una pausa. Washington no ha logrado que sus aliados europeos o asiáticos escolten a petroleros. Las tácticas asimétricas iraníes están perjudicando a los países del golfo. Un dron cuesta entre 30.000 y 50.000 dólares. Los sistemas para abatirlos son mucho más caros. Los votantes republicanos respaldan la acción de Trump porque sólo se han producido trece bajas mortales. Pero rechazan un despliegue de tropas sobre el terreno. Si los miles de marines del USS Tripoli intentan tomar las islas de Kharg, Abu Musa, Larak, Qeshm y las Tunbs puede fracturarse la coalición. Los hutíes amenazan con reanudar agresiones contra barcos mercantes en el mar Rojo. El 25% del amoníaco, materia prima de los fertilizantes, se transporta por Ormuz. Plásticos, detergentes y productos cosméticos también son resultado de la petroquímica. La inflación se prevé suba al 3,5% en marzo. Si Irán intenta reconstruir sus arsenales, los bombardeos quirúrgicos pueden repetirse en el futuro.
Alexandre Muns Rubioles Profesor, EAE Business School
