menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Estamos viendo la misma película?

15 0
previous day

El teatro griego, en su expresión más sublime, logró que una misma situación, dependiendo de la máscara (personalidad) que se ponía el actor, fuera una tragedia, un drama o una comedia. Repasemos algunas escenas desde el buen genio y la ternura.

Cuando se produjo la debacle electoral del MAS en las últimas elecciones nacionales, incluida la desaparición de su sigla, hubo un momento de incertidumbre por la victoria, aún de los victoriosos. No podía ser cierto lo que se estaba produciendo pues sumando la representación parlamentaria de las tres fuerzas ganadoras, alcanzaban más de 2/3 en el parlamento de quienes se decían demócratas y contrarios al partido de Evo Morales. El análisis elemental señalaba qué, teniendo las tres fuerzas orígenes ideológicos comunes por haber sido parte de gobiernos aliados, y los tres líderes, haber trabajado juntos, el resultado podría ser efectivamente auspicioso.

Lograr 2/3 en el parlamento, significaba la posibilidad de desentrabar cualquier dificultad leguleya y enfrentar el cambio democrático de manera radical. Ingenuamente se pensó que, entre Rodrigo, Tuto y Samuel, podían darle la esperanza razonable al pueblo boliviano de un cambio necesario. No insistiré sobre las........

© La Razón