Niños reciclados en la frontera
Miles de niños y niñas han sido cooptados por el crimen organizado, utilizándolos para que migrantes puedan llegar a Estados Unidos.
Durante la administración del presidente Joe Biden se aprobó una ley que establecía que los adultos acompañados por niños menores de seis años podían acogerse a ciertos programas que beneficiaban su entrada a Estados Unidos.
Y es que es el crimen organizado, muy bien estructurado, el que maneja el tráfico de migrantes, y empezó a utilizar a menores de seis años para que cruzaran con sus “clientes migrantes”.
Imagínense nada más a un chiquito de menos de seis años pasando la frontera una y otra vez, siendo utilizado para engañar a la Patrulla Fronteriza. Eso es tráfico de menores, un delito gravísimo. Quienes manejan el traslado de migrantes lo tienen bien armado: según el pollero y a qué organización criminal pertenezca, les dan a los migrantes unas pulseras, como las de los eventos, de distintos colores. En la frontera se encuentran muchas de estas pulseras que, al cruzar, a las personas se las retiran.
En el marco de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), la congresista Kat Cammack expuso este fenómeno como una de las radiografías más crudas de la crisis migratoria en la frontera sur de EU. Tras su ponencia, platiqué con ella para profundizar en el uso sistemático de niños como herramienta del crimen organizado para facilitar el cruce ilegal de adultos hacia territorio estadounidense.
Los grupos criminales no sólo trafican drogas ni se limitan al contrabando de armas. Hoy, el tráfico de seres humanos es uno de sus negocios más lucrativos y, dentro de ese mercado, los niños se transformaron en una pieza estratégica.
Cammack, especialista en tráfico de personas y narcoterrorismo, explica que bajo una regla implementada durante la administración de Joe Biden, si un adulto llegaba a la frontera acompañado de un menor de seis años o menos, ese adulto podía ser admitido en........
