Irán: más que amenaza inminente, un riesgo permanente
La guerra contra Irán comenzó como instrumento para negociar desde la fuerza. La premisa fue contener, antes de que fuera irreversible, el peligro inminente de un programa nuclear que avanzaba, una arquitectura de misiles y drones que, una vez consolidada, haría imposible cualquier intervención futura.
Pero el problema no era solo la proximidad de una bomba, sino la persistencia de un sistema de poder que opera con eficacia, basado en la ambigüedad nuclear, la expansión de capacidades convencionales y una red regional que actúa sin exponer directamente a Irán. Misiles, drones, proxys en múltiples frentes y capacidad para afectar infraestructura crítica –energía, transporte, agua–, no son complementos del programa nuclear; son la verdadera cobertura estratégica. El riesgo es lo que Irán ha construido en 47 años y sus estrategias que, como esta guerra ha demostrado, está dispuesto a usar.
Las operaciones iniciales buscaron degradar........
