Pando y Cantin al son de los rieles… y la Gestora como villano de utilería
Hay que tener vocación… o mucho tiempo libre… para resistir casi 40 minutos de una entrevista donde un tema estratégico para Bolivia termina convertido en una especie de novela radial sin libreto, sin datos y, lo más grave, sin responsabilidad.
Cuarenta minutos de entrevista… No para informar, no para explicar, sino para insinuar. Porque cuando no hay pruebas, lo que queda es la insinuación. Ese viejo recurso del “yo no afirmo, pero dejo la duda flotando”, tan útil cuando el objetivo no es informar… sino instalar.
Y ahí estaban, Amalia Pando y Jesús Cantín (el director de El País), ejecutando una sinfonía de sospechas, donde cada nota parecía cuidadosamente diseñada para que el ciudadano salga pensando: “algo raro hay”… aunque nadie haya podido explicar exactamente qué.
La peor narrativa es aquella que hablan de la gran tragedia ferroviaria… sin tren. Lo curioso es que el “escándalo” gira en torno a uno de los proyectos más importantes del país: la articulación entre la red ferroviaria andina y la red oriental.
Un proyecto que, desde los tiempos del Merwin Bohan, viene siendo el sueño estructural de integración nacional.
Pero claro… ¿para qué hablar de visión país, de logística continental o de integración bioceánica… si podemos reducir todo a una sospecha mal armada?
Es mucho más fácil, poner en práctica el arte de confundir para parecer profundo… Porque........
