Un viaje de distracción
La nueva escapada de Sánchez a la India, donde le pilló hace un año la mortífera dana de Valencia mientras disfrutaba de la excursión con su mujer, busca ahora, en solitario, afianzar su perfil internacional muy desdibujado en Europa y repelido en Estados Unidos e Israel. Pronto viajará por cuarta vez a China, donde lo acogen bien gracias, entre otras cosas, a la mediación y buenos oficios de Zapatero. Cada vez más marginado en las grandes decisiones de la Unión Europea, el presidente del Gobierno español va por libre. Se ha convertido en la nota discordante del concierto. Para unos, da la nota; para otros, necesita hacerse notar. Dentro........
