Abajo, en el sur
Imagen de archivo: Dunas de Maspalomas / LP/DLP
Aún a riesgo de que se me echen encima los canarios en general y los que leyeron la serie de Margullando en particular, por hipócrita y cuentacuentos, he de confesar que nunca he sido yo muy playera. Tengo mis motivos, y me apuesto un barquillo a que muchos los comparten: los tediosos preparativos, la dificultad para aparcar, la odisea de encontrar un hueco donde extender la toalla, el humo de los cigarrillos del de al lado – menos en Las Canteras, vale, pero sólo desde hace unos pocos años-, los gritos de los críos que corren a tu alrededor y también los de sus padres jugando a la ronda o al dominó, el cuerpo pegajoso de protector solar y sudor inevitablemente rebozado en arena por mucho cuidado que le pongas en evitarlo… Podría seguir, pero mejor lo dejo para no........
