La transformación de la autoridad social
Varios opositores realizan las pruebas para docentes. / María Pisaca
Estoy convencido de que muchos de mis lectores coincidirán conmigo en que en la sociedad en la que vivimos se percibe una incuestionable pérdida de autoridad: un número elevado de alumnos e incluso de padres respetan muy poco a los profesores, muchos pacientes cuestionan agresivamente a los médicos y otros tantos ciudadanos discuten las indicaciones de un policía, objetan el veredicto de un juez o simplemente se consideran por encima de las normas de convivencia.
Estos son apenas ejemplos de un fenómeno más amplio y general que afecta a la relación entre conocimiento, experiencia, responsabilidad, normas y reconocimiento social. Esa pérdida de autoridad y su consiguiente falta de respeto nada tiene que ver con el lícito cuestionamiento que cualquier miembro de una sociedad democrática puede hacer a instituciones y profesionales cuando sea necesario. Tiene que ver cuando se pasa de la crítica legítima a la deslegitimación sistemática de quien desempeña una función, de modo que su conocimiento, experiencia o responsabilidad dejan de........
