El trilema de Zapatero
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a su llegada a la Audiencia Nacional, a 17 de junio de 2026, en Madrid (España). / César Vallejo Rodríguez - Europa Press
El que mejor ha entendido al viejo Chesterton, por raro que parezca a primera vista, ha sido Rodríguez Zapatero. Sólo los antagonistas son capaces de entender, hasta sus últimas consecuencias, el pensamiento de un autor que se manifiesta en dirección contraria. Nadie como el gigante británico ha analizado el socialismo para desentrañar las sucias tripas de los progresistas. En una de sus sentencias, un tanto enigmática, teorizó que «el socialismo podría ser la liberación del mundo, pero no es el deseo del mundo» (cursivas mías). Tras la imputación del «hombre del buen talante», el juicio de Chesterton encuentra, por fin, la luz que quizás le faltaba. En su juventud, Zapatero secundó la primera parte de la afirmación del inglés, pero ha sido, después de abandonar la política activa, cuando la segunda parte, la más jugosa, tomó el protagonismo de la vida del Santo Progre de la Hispanidad.
El que fuera presidente de España en la peor crisis económica reciente comprendió que lo de liberar al mundo le quedaba muy lejos, tan lejos que prefirió cambiar radicalmente el........
