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Bonanza económica para transformar Canarias

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20.02.2026

Ignacio Muñoz, de CaixaBank; Ana Quintanilla, Philip Morris; y José Alba, Lopesan Hotel Group, ayer. / Europa Press Canarias

Las grandes transformaciones no se improvisan en mitad de la tormenta. Se planifican y ejecutan cuando la economía acompaña. Canarias haría bien en tomar nota: la bonanza no es un paréntesis para el conformismo, sino la ventana estratégica para reformar lo que, de otro modo, las crisis económicas acaban forzando.

En un foro celebrado ayer en Gran Canaria, organizado por Europa Press y que contó con la presencia de representantes de compañías como Lopesan Hotel Group (José Alba), Philip Morris (Ana Quintanilla) y CaixaBank (Ignacio Muñoz) trascendió una idea que va más allá de cada uno de esos sectores: las transformaciones profundas solo son posibles y hasta deseables cuando el mercado ofrece margen.

El director general de Lopesan Hotel Group fue claro. Las transformaciones promovidas en los últimos años -reducción del 70% de la huella de carbono, impulso de una cultura corporativa entre una plantilla conformada por unos 6.500 empleados, incorporación constante de tecnología, diversificación internacional a República Dominicana, nuevos proyectos en Canarias y el comienzo de una apuesta por el time sharing como modelo complementario al tradicional- no habrían sido viables en un entorno de demanda débil. Sin rentabilidad, no hay músculo financiero. Sin estabilidad, no hay capacidad estratégica.

Las organizaciones que esperan a la crisis para transformarse suelen hacerlo tarde y mal, las que lo hacen en ciclos expansivos llegan mejor preparadas"

Las organizaciones que esperan a la crisis para transformarse suelen hacerlo tarde y mal, las que lo hacen en ciclos expansivos llegan mejor preparadas"

La experiencia no es exclusiva del sector turístico. Desde Philip Morris, su directora general, planteó la mutación radical del modelo de negocio que están abordando: dejar atrás el cigarrillo convencional y convertirlo, en sus propias palabras, en pieza de museo. El objetivo es que en 2030 el consumo sea mayoritariamente sin humo y que dos tercios de sus ingresos provengan de dispositivos de tabaco calentado, vapeadores o bolsas de nicotina oral. Detrás de esa transición hay inversión intensiva en I+D y una reconfiguración industrial de gran calado. De nuevo, transformación en tiempos de fortaleza.

Por su parte, el director de Sostenibilidad de Banca de Empresas de CaixaBank en Canarias contó cómo la entidad refuerza el acompañamiento a las empresas canarias en su internacionalización, con un departamento de Comercio Exterior que ya cuenta con presencia en el 94% de los países con los que España mantiene relaciones económicas. La expansión internacional no es una reacción desesperada de las empresas isleñas a una teórica caída de la demanda interna; es una estrategia diseñada con anticipación y por eso debe apoyarse en información seria y fiable de los nuevos mercados y en estructuras financieras sólidas.

El patrón es inequívoco: las organizaciones que esperan a la crisis para transformarse suelen hacerlo tarde y mal. Las que utilizan los ciclos expansivos para ajustar procesos, diversificar riesgos, invertir en tecnología o redefinir su posicionamiento competitivo, llegan mejor preparadas cuando la contracción inevitable aparece.

La pregunta es obligada: ¿por qué no trasladar esta lógica al conjunto del país, o de la región?

España a tiende a consumir la bonanza en debates ideológicos de bajo rendimiento productivo, en lugar de abordar reformas estructurales cuando el crecimiento, el empleo y la recaudación acompañan"

España a tiende a consumir la bonanza en debates ideológicos de bajo rendimiento productivo, en lugar de abordar reformas estructurales cuando el crecimiento, el empleo y la recaudación acompañan"

España -y Canarias en particular, con su histórica vulnerabilidad a shocks externos- tiende a consumir la bonanza en debates ideológicos de bajo rendimiento productivo. En lugar de abordar reformas estructurales cuando el crecimiento, el empleo y la recaudación acompañan, se posterga lo complejo hasta que la urgencia lo impone. Y entonces las reformas dejan de ser estratégicas para convertirse en defensivas. De manera que el daño y el sufrimiento que se infringe a la ciudadanía es mayor. Y las pruebas de las últimas crisis lo certifican.

La historia económica reciente es contundente: las crisis siempre regresan. Cambian las causas -financieras, sanitarias, energéticas o geopolíticas-, pero el ciclo no desaparece. Pretender que el contexto favorable es permanente es un error de análisis; no aprovecharlo para transformar es un doloroso error de gestión.

Canarias, con un modelo económico intensivo y altamente dependiente del exterior, necesita usar cada fase expansiva para diversificar su tejido productivo, mejorar su oferta turística, fortalecer su base tecnológica, impulsar la cualificación laboral y consolidar su proyección internacional. No hacerlo implica aceptar que la próxima crisis volverá a pillarnos discutiendo lo accesorio mientras lo esencial sigue pendiente. Las empresas que intervinieron en el foro lo entendieron: se cambia cuando se puede, no cuando se debe por obligación. La política y las instituciones harían bien en interiorizar esa máxima.

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