El votante también es el problema
A menos de un mes de la primera vuelta presidencial las figuras de los candidatos se hacen omnipresentes, los vemos y oímos todo el día y la noche: en la televisión, la radio y en las intrusas redes sociales. Nos realizan emboscadas y nos persiguen hasta en el baño. Los aspirantes se transforman en vendedores, culebreros, payasos y bufones, buscando de las maneras más heterodoxas, extravagantes y bizarras conquistar el querer y el voto de los ciudadanos. Y las propuestas son simplistas, toscas, irresponsables, efectistas, llenas de lugares comunes y engañosos. Prometen el paraíso en cuatro años. Definitivamente tenemos un problema muy grande en la calidad de los candidatos. Hay una farsa costosa en términos políticos y sociales.
Pero esta mirada es limitada, miope, si no revisamos la otra cara de la moneda: los electores. Es impresionante,........
