Terremoto en la escuela
Acabamos de vivir, en una vasta zona geográfica de Colombia, una experiencia que no quisiéramos repetir jamás. Un devastador terremoto hizo trizas y arruinó buena parte de la infraestructura nacional. La escuela, por supuesto, no ha sido ajena a esta experiencia, como tampoco lo es a ningún fenómeno social o familiar. En ella se sienten las consecuencias de la separación de los padres, la pérdida del empleo del papá, el nacimiento de un hermanito, la llegada de la tía de España y el fallecimiento de la abuela. No encontramos fenómeno alguno que no tenga impacto en la escuela. Y un devastador terremoto no iba a ser la excepción.Ayer se cumplió un mes de este desafortunado suceso. Hay escuelas que deberán ser demolidas, otras tendrán que adelantar obras de reforzamiento estructural y muchas más requerirán reparaciones de mampostería y cubiertas. Muy pocas salieron ilesas........
