Corremos o nos encaramamos, por William Anseume
Tanta tragedia al hilo, durante casi tres décadas, sería suficiente para desalentar a cualquiera. Para muestra los millones de nuestros conciudadanos deambulando por en mundo. La más alta tasa de desplazados del continente y una de las más importantes del orbe.
Pero no bastaba la tragedia social y política generada desde el poder. La naturaleza también se impuso y nos regaló la guinda que le faltaba a todas las tortas: un doblete sísmico altamente letal, destructivo. Los movimientos telúricos dejaron al descubierto, con desnudez absoluta, la carencia de un Estado efectivo, la carencia de un Estado que no sea para las selfies y la obtención de beneficios que sabemos cómo........
