Nelson Chitty La Roche: Sobre el 23 de enero y la República. Un desafío ciudadano a la hora actual
“No sé si la democracia liberal plena es lo mejor para Venezuela. No estoy segura de que el modelo que se ve en países anglosajones o nórdicos sea apropiado para acá. Me parece que la mezcla que hubo entre algo populista, pero republicano, con principios liberales, no es tan grave. El imaginario venezolano no es liberal. No sé la razón, pero no lo ha sido. Me conformaría con revertirlo a la idea de la República, que se disolvió». Ana Teresa Torres (1945).
No hemos todavía ponderado y menos aún valorado suficientemente, el 23 de enero de 1958 y la huida del dictador Marcos Pérez Jiménez. Avanzaré una idea, no obstante; diré que se trató de uno de esos escasos episodios en que conscientes o no, los venezolanos nos comunicamos sin hablarnos como ciudadanos y algo de patriotismo también se evidenció.
El déspota se marchó comprendiendo que no solo no era querido, sino que la corporación militar que lo sostenía se había mostrado sensible al discurso democrático y republicano. Había sonado la hora, anunciada y desconocida tantas veces, de un gobierno civil, de vivir una auténtica experiencia republicana, además.
Décadas han pasado y cabe una reflexión sobre la efeméride y el momento que vivimos, más grave, pienso yo, de lo que le parece a la mayoría que, sin embargo, fue esa misma la que por la vía del voto eligió a un militar golpista, como si no hubieran sido en nuestra historia suficiente, los gobiernos de hombres de armas. Como siempre pasó, derivó en tragedia.
¡Salve oh destino, eres cruel, inexorable y ciego! Repetía José Gil Fortoul, a quién mi padre llamaba sabio y, viene a mi........
