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Luis Manuel Aguana: ¿Empadronamiento privado o riesgo ciudadano?

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11.05.2026

Voy a comenzar por disculparme de antemano por “autocitarme”. Y no es que no lo haya hecho antes. Tengo acostumbrados a mis lectores a las concatenaciones de alguna reflexión o argumento hecho en el pasado en mi blog, citando pasajes de artículos anteriores. Pero en esta ocasión la “autocita” es especial porque se refiere a una de las bases fundacionales de mi tesis doctoral: la protección de datos y la privacidad de la información de carácter personal.

“Históricamente, antes de la llegada de sistemas automatizados de manipulación de datos masivos, siempre fueron las autoridades estadísticas de los países los guardianes de los datos masivos de las personas por las obvias razones de planificación. Sin embargo, no siempre su uso fue ese. La información estadística de los ciudadanos de los Países Bajos (Netherlands) estaba tan pormenorizada antes de la ocupación alemana que les permitió a los nazis el registro de la población judía y gitana para su deportación a los campos de exterminio ((1) Seltzer y Anderson, 2001, Pág. 486). Las mayores cifras de exterminio de “grupos vulnerables” se registraron en lugares donde mejor estaban catalogados los datos de los ciudadanos”.

“Tomando en consideración la grave historia de brutales violaciones y abusos a los Derechos Humanos señalada, se pone expresamente de manifiesto la importancia de la conservación y regulación de los datos de los ciudadanos, ya que su mal uso puede conducir a violaciones masivas de los Derechos Humanos, como indica la misma historia en el mundo, independientemente que se hayan usado o no sistemas automatizados de manipulación de datos, como en el caso de Rwanda, donde se procesaban reportes estadísticos y listados mensuales de nacimientos, muertes, matrimonios y listas anuales de la población clasificados por etnia, lo que permitió las operaciones de exterminio ((2) Seltzer y Anderson, 2001, Pág. 493). Esta posible utilización agrava notablemente el problema, teniendo una incidencia directa en el desarrollo de los países” (Luis Manuel Aguana, Tesis Doctorado: El uso de las Tecnologias de Informacion y comunicaciones (TIC) para el control político y la limitacion al derecho a la privacidad: desarrollo de indicadores para su medición y su aplicación en America Latina, Pág. 166, en https://tinyurl.com/mkwvan4m)

¿Por qué me remito al pasado sangriento del exterminio en Europa? Porque la gente olvida la razón por la cual surgió el concepto de la protección de los datos de las personas en el mundo, y en especial en aquellos países que vivieron el horror persecutorio en carne propia. Es por eso que nacen las regulaciones férreas de protección de datos, especialmente en el viejo continente, y que aún no se comprenden completamente en nuestros países, incluyendo los EEUU, a pesar de haber vivido en Venezuela episodios traumáticos como el de las listas de Tascón y Maisanta.

Cuando escuché las explicaciones acerca del empadronamiento a la población dentro y fuera del país que ya están llevando a cabo desde el partido Vente y su coordinador electoral, el Arq. Humberto Villalobos, en nombre de María Corina Machado (MCM), me parecieron bien intencionadas y técnicamente viables, aun cuando a mi juicio se encuentren mal orientadas (ver Programa Venezuela Late – Entrevista a Humberto Villalobos, en https://youtu.be/vVCIn0Nkgr4).

¿Y por qué afirmo lo anterior? Veamos unos pasajes importantes de la conversación del Arq. Villalobos en el citado programa para comentarlo en cada parte:

“…nuestra legislación tiene el concepto de grupos de electores y la realidad es que prácticamente ningún partido está validado. Entonces, es casi como empezar de nuevo, pero resulta que estamos montando un sistema de identidad para todos los venezolanos y a mucho nos va a tocar a ir a o a hacerlo vía digital colocar nuestra firma, colocar nuestro rostro, colocar nuestras huellas” (resaltado nuestro).

La responsabilidad de la identificación ciudadana no le corresponde a un particular o entidad privada. Debido a que el ente del Estado responsable es el Consejo Nacional Electoral, CNE, poder que se encuentra en la actualidad en situación de ilegitimidad y en las manos de criminales electorales, la respuesta no puede ser que un privado haga o “adelante” ese trabajo, así sea por la mejor causa y buenas intenciones que demuestre. Simplemente no le corresponde.

Vente Venezuela, con el Arq.........

© La Patilla