Anco: El mensaje que se distorsionó, por Luis Manuel Aguana
A continuación, un ejemplo clásico de cómo se puede tergiversar un mensaje a lo largo de una cadena de comunicación. Y aunque les parezca jocoso, el asunto es sumamente serio porque quien debería recibir sin ningún problema el mensaje al final de la cadena, claramente solo recibe basura:
“Una anécdota de cuartel
El teniente al sargento:
Por orden del capitán, la tropa asistirá mañana al campo de ejercicios en uniforme de campaña, para presenciar el eclipse de Sol que, según los periódicos, ocurrirá a las 11 en punto. Más tarde, y en propio campo, un astrónomo explicará a los soldados la causa del raro fenómeno, pero si llegara a llover, la explicación tendría lugar en el comedor del cuartel.
El sargento a los cabos:
Por orden del capitán, mañana habrá un eclipse de Sol en el campo de ejercicios. Seguidamente empezará a llover, por lo que la tropa pasará al comedor del cuartel, donde un astrónomo en uniforme de campaña dirá a los soldados lo que dicen los periódicos acerca del fenómeno.
El cabo a los soldados:
Mañana a las 11 el capitán eclipsará al sol con unos periódicos en el campo de ejercicios. Más tarde, un astrónomo hará llover en el comedor, pero, para que el raro fenómeno se produzca, la tropa deberá vestirse en uniforme de campaña.
Los soldados entre sí:
Mañana a las 11 el sol eclipsará al capitán, quien por la tarde volverá a aparecer en el comedor del cuartel en uniforme de campaña. Los astrónomos tratarán de explicarle las causas del raro fenómeno, pero, si no lo entiende, irá a ver un especialista. Los soldados llevarán periódicos para taparse si acaso llueve” (Texto anterior de la Compañía Shell de Venezuela).
A mi juicio, cuando llegó finalmente el mensaje de ANCO de una Junta de Gobierno de Transición al ciudadano común, cada persona, como en el ejemplo anterior, entendió el mensaje a su propia manera. El sargento y los cabos entendieron a su manera un mensaje diferente y lo que finalmente llegó al receptor........
