La ausencia absoluta tiene fecha: la calle la ejecuta o la complicidad la entierra, por José Luis Farías
En esto de la vida pública venezolana hemos dicho hasta el cansancio, como quien siembra una verdad en tierra seca, que no habrá sosiego para el hambre ni remedio para el llanto mientras no se destrabe el nudo político que nos asfixia: si solución política no hay solución social. No falta, claro está, el terciario de oficio que nos salga al paso con el sonsonete de siempre: que la afirmación es muy general, que carece de piso, que habría que aterrizarla con nombres y apellidos. Pues bien, aterricémosla, y con la Constitución en la mano, que es el único machete que nos queda para abrirnos paso en este berenjenal.
La cosa es tan sencilla como clara: la Asamblea Nacional tiene el deber inexcusable de aplicar el derecho y declarar lo........
