Gustavo Tovar-Arroyo: Del absurdo chavista al asco
Incongruencia
Desde que llegaron al poder el odio fue su liturgia. Insultaron especialmente a EE.UU. con la furia de quien necesita un enemigo para existir, escupieron “imperio” como si fuera una blasfemia y levantaron trincheras de retórica mientras robaban “socialistamente” al país. Hoy la máscara se cae, los mismos que maldecían, ahora negocian, suplican, se humillan. Tras la captura de Maduro y el reacomodo en el poder de los hijos del secuestrador (Delcy y Jorge), los chavistas se convirtieron en los peores cachorros del imperio que jamás se hayan conocido.
No sólo eso, le han regalado petróleo a sus “archienemigos gringos” (ahora amos) con un grado de humillación inimaginable. El rugido antiimperialista se volvió susurro servil, genuflexión.
La incongruencia es la tumba de su discurso.
Incoherencia
El chavismo fue farsa, fraude, mentira permanente. El catecismo socialista de Chávez fue una emboscada........
