El civilismo olvidado, por Fredy Rincón Noriega
Existe una visión arraigada que reduce el siglo XIX venezolano al polvo de las batallas, las lanzas de los caudillos y el desorden institucional. Sin embargo, detrás de ese escenario marcado por la violencia se impulsó un proyecto de país civilista, orientado a una república de ciudadanos fundada en el imperio de la ley. La barbarie operó como contrapeso en un contexto atravesado por una pugna persistente entre dos concepciones enfrentadas del ejercicio de la autoridad, el prestigio derivado de las armas y el orden garantizado por instituciones republicanas.
Desde 1810 y a lo largo del siglo XIX actuó en Venezuela un amplio grupo de letrados y pensadores que formuló proyectos de Estado, elaboró doctrinas políticas y defendió la idea de una república fundada en la ley, la división de poderes y la soberanía popular. Constituciones, códigos, manifiestos, ensayos, artículos y discursos sirvieron de escenario para debatir cuestiones relativas al poder y a las formas de gobierno. Entre estas polémicas destacó la controversia entre los modelos federalista y centralista.
Fue una labor intelectual sostenida cuya producción constituye el sustrato doctrinal de la construcción de un país con principios republicanos. Ese esfuerzo refleja el sello de una generación empeñada en edificar una nación libre, independiente y civil, mediante un proyecto en permanente elaboración, afectado de manera reiterada por conflictos armados que lo alteraron, interrumpieron o deformaron.
Reconocer esta dimensión nos estimula a revisar la visión tradicional que reduce el siglo XIX a barbarie, caudillismo y guerras civiles. Esa lectura deja en sombra la producción normativa e ideológica de los letrados y, con frecuencia, sirve de apoyo a discursos políticos que necesitan presentar el pasado como un desorden constante para legitimar ejercicios autoritarios del poder.
El caudillismo y el militarismo fueron componentes decisivos del siglo, pero no bastan para explicar la trayectoria política venezolana. La historia del período exige incorporar, con igual rigor, la labor de quienes, desde la Independencia hasta la década de 1890, sostuvieron la idea de la república como orden jurídico, como espacio de debate y como promesa de un........
