Venezuela Productiva: la ruta rápida hacia la prosperidad, por Dayana Cristina Duzoglou
Durante demasiado tiempo, el debate sobre el futuro económico de Venezuela ha estado dominado por una pregunta equivocada: ¿de dónde vendrán los recursos para reconstruir el país? La pregunta correcta es otra: ¿cómo convertir las extraordinarias ventajas que ya posee Venezuela en productividad, riqueza y bienestar para sus ciudadanos?
La prosperidad de las naciones no surge de la nada. No aparece por decreto, ni por discursos, ni por promesas electorales. Surge cuando una sociedad logra producir más valor con los recursos de los que dispone. La historia económica demuestra que los países que progresan son aquellos que transforman sus ventajas comparativas en ventajas competitivas mediante tecnología, inversión, conocimiento y reglas claras.
Venezuela no necesita descubrir nuevos continentes ni encontrar tesoros ocultos. Posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, importantes reservas de gas natural, abundantes recursos minerales, tierras agrícolas privilegiadas, una biodiversidad extraordinaria y una ubicación geográfica estratégica. Lo que ha faltado durante las últimas décadas no ha sido riqueza potencial, sino productividad.
La reconstrucción nacional pasa necesariamente por la creación de una economía moderna, diversificada y abierta al mundo. Una economía capaz de aprovechar los recursos existentes utilizando las tecnologías ya disponibles y con la mayor eficiencia posible. En otras palabras, una economía basada en una visión de Venezuela Productiva.
El petróleo seguirá siendo, al menos durante las próximas décadas, el principal motor de la recuperación económica. Aunque el mundo avanza hacia nuevas fuentes energéticas, la demanda global de hidrocarburos continúa siendo enorme. La Agencia Internacional de Energía estima que el petróleo seguirá desempeñando un papel fundamental en el sistema energético mundial durante muchos años.
Las reservas venezolanas superan los 300 mil millones de barriles, una cifra que sitúa al país entre los mayores gigantes energéticos del planeta. Durante la década de los noventa, Venezuela produjo alrededor de 3,5 millones de barriles diarios. Aquella capacidad técnica y humana no desapareció completamente; permanece latente y podría recuperarse mediante inversión privada, seguridad jurídica y modernización tecnológica.
Sin embargo, el verdadero cambio estratégico podría provenir del gas natural. Mientras gran parte del debate público continúa concentrado exclusivamente en el petróleo, el gas representa una oportunidad extraordinaria para generar electricidad........
