Inteligencia colectiva versus maldad colectiva: poder, manipulación y responsabilidad compartida, por Dayana Cristina Duzoglou Ledo
La inteligencia colectiva no es una utopía: es una capacidad real y mensurable que emerge cuando grupos diversos coordinan conocimientos, datos y herramientas para resolver problemas complejos. Este tipo de inteligencia se canaliza usando apps y plataformas de punta en donde se van recolectando opiniones, diagnósticos o aportes de fuentes variadas para así lograr avances en cualquier área, mayormente tecnológica, educacional, científica o incluso política.
Si buscamos casos relevantes de inteligencia colaborativa, el más conocido es el que se obtuvo con la creación de Wikipedia, la enciclopedia en línea más conocida y traducida en el mundo entero, aunque existen nuevos proyectos como Grokpedia de Elon Musk, que ha señalado que su enciclopedia será desarrollada con Grok IA para predecir lo más relevante que nos trae el futuro en 5, 10 años o más. Este tipo de proyectos positivos son una lanza de lucha contra las fake news y la alteración de la historia que está en este momento siendo alterada por proyectos woke.
Es justamente allí donde surge la maldad colectiva: fenómenos en los que la misma lógica de escala y coordinación produce daños a veces irreversibles. La desinformación viral, las campañas coordinadas de acoso, los movimientos políticos con ideologías aberrantes o la manipulación algorítmica de datos convierten estos nodos de cooperación en vectores de deformación, maquiavelismo y destrucción. Investigaciones académicas han demostrado que la información falsa puede difundirse con mayor rapidez y alcance que la veraz, y que actores, tanto estatales como privados, explotan cámaras de eco y economías de la atención para amplificar contenidos tóxicos. Cuando las comunidades digitales se organizan alrededor de incentivos perversos o cuando las plataformas priman la polarización, el resultado es que la colectividad no mejora; por el contrario, medra, se........
