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César Pérez Vivas: La huella de una protesta

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02.03.2026

La semana pasada, concretamente el 26 de febrero, se cumplieron 40 años de una protesta pacífica convocada por la dirección nacional de la Juventud Copeyana, que tuve la honra de conducir entre 1984 y 1989.

En efecto, el 26 de febrero de 1986, en el marco de las celebraciones del Día de la Juventud, acordamos convocar una protesta de los jóvenes de la democracia cristiana para rechazar el contenido de la refinanciación de la deuda externa acordada por el gobierno del presidente Jaime Lusinchi. Considerábamos entonces que dicho proceso se había adelantado en perjuicio de los intereses económicos de la República y que los costos de aquella operación afectarían las finanzas públicas y, en consecuencia, impactarían de manera directa la economía nacional, especialmente en lo relativo al déficit fiscal y su incidencia sobre la inflación.

Nuestra convocatoria se fijó para esa fecha en la Plaza Caracas, justo en el centro de las icónicas Torres del Silencio. Asignamos a cada una de las estructuras estudiantiles existentes en las universidades del área metropolitana, así como a los directorios juveniles de las parroquias caraqueñas, una cuota de jóvenes para estar presentes a las nueve de la mañana de aquel día.

A las diez de la mañana ya estaban distribuidos, en los cuatro puntos cardinales de la plaza y en su centro, alrededor de quinientos integrantes de la Democracia Cristiana Universitaria y de las representaciones estudiantiles de liceos y colegios. Cada equipo contaba con su megáfono para difundir consignas y distribuir volantes, así como el comunicado que explicaba el sentido de la jornada de protesta.

Cuando estábamos a punto de retirarnos de la plaza, pues ya eran las doce del mediodía, arribó a las distintas entradas un contingente superior de funcionarios de la Policía Metropolitana, que lanzó un feroz ataque contra quienes ejercíamos........

© La Patilla