Descentralizar en un país desigual
“No se trata de que otros encuentren alivio mientras que ustedes sufren escasez; es más bien cuestión de igualdad”. San Pablo, 2 Corintios 8:13,
Colombia vuelve a discutir cuánto poder y cuánto dinero deben salir del centro hacia las regiones. La pregunta es necesaria, pero insuficiente: ¿qué capacidad real tendrán los territorios para convertir esos recursos en bienestar? Una descentralización que ignore las desigualdades económicas e institucionales corre el riesgo de repartir responsabilidades y dejar intactas las distancias entre ciudadanos. (Y el anhelado desarrollo socioeconómico) por eso invocamos a Pablo que nos habla de solidaridad material entre comunidades.
El Acto Legislativo 03 de 2024 fijó una meta: que el Sistema General de Participaciones alcance el 39,5% de los ingresos corrientes de la Nación. La transición prevista es de doce años, contados desde el año siguiente a la expedición de la ley de competencias, sin comenzar antes de 2027. El debate exige discutir simultáneamente recursos, funciones y capacidades.
La historia ofrece lecciones. Jaime Bonet, Gerson Pérez y Jorge Luis Montero, en su estudio sobre........
