Tourist go home II
“A ver, jóvenes, hoy vamos a redactar ‘Mis vacaciones’. Describan a dónde fueron, qué conocieron; esas cosas…”. Algo así decía en febrero la profesora de Español, al iniciar todos los años, el nuevo año escolar. Y uno mordía el lapicero y pensaba, recordaba. Lo que no tenía en cuenta la tícher, era que más de la mitad de los alumnos no podía darse esos lujos, si es que ir de vacaciones significa salir del lugar donde se vive. Digamos, para disculparla, que estaba estimulando el don de la ficción entre sus pupilos. Uno de esos jóvenes, cincuenta y tantos años después, con otro bagaje y algo de “vagaje”, podría escribir no dónde estuvo ni qué comió, sino qué personas observó. Podría decir que al salir de casa, ve un señor husmeando en un contenedor, en ese tour de esquina en esquina, buscando algo que no le sirve a cierta gente y que para él puede ser un tesoro.
El........
