Virgilio Barco: visionario y ejecutor
Hoy 17 de septiembre, se celebra el natalicio de Virgilio Barco Vargas, nacido en Cúcuta en 1905. No pretendo posar de biógrafo de tan grande colombiano como lo fue él, quien gobernó a Colombia entre 1986 y 1990; solo no quiero dejar pasar esta fecha para recordar algo de su legado.
Omitiré narrar sus ancestros y aprovechar el límite máximo de los 900 caracteres de esta nota.
Sobre su vida y obra, unos describen su talante republicano y otros lo han llamado el presidente olvidado o el presidente olvidadizo, pero, en general, coincidimos en que no se le ha reconocido a Barco la importancia e impronta que dejó su gobierno.
Razón tuvo Malcolm Deas, en su libro: “Barco. Vida y sucesos de un presidente crucial, y del violento mundo que enfrentó”, cuando dijo que como historiador inglés sentía “la relativa escasez y debilidad de la historia política en la Historiografía colombiana de las últimas décadas, así como ciertas limitaciones en la Ciencia Política…”.
Deas, trae la anécdota de cuando Virgilio le pregunta en su coctel de despedida, “Bueno, Malcom, y, ¿cuál va a ser el veredicto de la historia? Tuve la presencia de ánimo de responderle que, siendo el caso de que los veredictos iban a ser escritos por historiadores, un gremio no tan confiable, sería mejor no preocuparse demasiado”. Los historiadores no han sido prolíficos en la investigación y promulgación de la Obra........
