Todos sí cabemos, señor obispo
Los valores democráticos son compartidos por la población inmigrante en Europa. / Ralph from Pixabay.
Una de las grandes noticias de la semana ha sido el anuncio de la regularización de medio millón de inmigrantes que ya se hallan y trabajan en España en condiciones irregulares. No es la primera vez que se va a aplicar esta medida extraordinaria, ya se hizo en tiempos de Zapatero y de Aznar, pero sí la que más controversia está generando; no en vano se acerca un carrusel de elecciones y los partidos miran de reojo, o directamente, a las urnas cada vez que abren la boquita para valorar o fijar posiciones. A veces esta toma de posturas se hace sin medir los efectos, y luego los protagonistas pasan de la heroicidad impostada al ridículo. Tal le ha sucedido al PP y a Vox, tan obsesionados con arrear estopa a Pedro Sánchez aquí, allá y acullá, que acudieron a Bruselas a denunciar la regularización y a pedir a la Comisión Europea que parara la medida. Y el comisario europeo de Interior y Migración, el conservador........
