La paradoja del crecimiento vacío
La paradoja del crecimiento vacío
España vive una paradoja tan evidente como incómoda. Como resumió recientemente Cáritas a partir del informe FOESSA, "el crecimiento económico no está llegando a quienes más lo necesitan, y esa brecha pone en riesgo la cohesión social". Mientras las cifras macroeconómicas dibujan uno de los mejores momentos de las últimas décadas —crecimiento sostenido, récords de empleo, beneficios empresariales históricos y fuerte atracción de inversión—, una parte creciente de la sociedad experimenta estancamiento, precariedad y exclusión. El país crece, pero no progresa de forma compartida. Esta disociación entre éxito económico y fractura social es el eje del último informe FOESSA y el telón de fondo del debate sobre la renovación del sistema de financiación económica y territorial.
En este contexto confluyen fenómenos que suelen analizarse por separado, pero que responden a una misma lógica: la cronificación de la pobreza, la fractura generacional, la llamada "España vaciada", las protestas del campo frente a acuerdos comerciales como Mercosur y el aumento de la desafección política. Todos ellos apuntan a un modelo de crecimiento que concentra beneficios, externaliza costes sociales y territoriales, y debilita el contrato social base de la democracia.
Mucho crecimiento, demasiada pobreza
España es hoy la gran economía avanzada que más crece. Cuenta con 22,4 millones de personas ocupadas, el paro más bajo desde la crisis financiera, inflación contenida tras el shock de la guerra de Ucrania y una bolsa en máximos históricos. Sin embargo, este dinamismo no se traduce en una reducción sustancial de la pobreza ni de la desigualdad. Según Eurostat, el 13,6% de la población —6,7 millones de personas— vivía en 2023 en situación de pobreza crónica, es decir, con ingresos insuficientes durante varios años consecutivos. Es la peor cifra desde la pandemia.
El informe FOESSA advierte de que España arrastra una pobreza estructural que el crecimiento económico no logra corregir. Tener empleo ya no protege frente a la exclusión: el 11% de las........
