menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Callejeando por la Historia: Nicea

20 0
01.04.2026

Ilustración sobre Nicea / Imagen creada con Inteligencia Artificial

Después de la victoria sobre Majencio en las afueras de Roma, muy cerca del Puente Milvio, Constantino se convirtió en el único emperador del imperio romano y una de sus primeras medidas fue prohibir la persecución de los cristianos. A este fin, firmó en Milán un edicto en el que se les reconocía su derecho a reunirse y practicar el culto.

En realidad Constantino siempre había sentido simpatía por el colectivo cristiano, pero en los últimos años había aumentado el número de sus miembros de forma sorprendente por lo que convenía ganarse su favor. Así, poco después de ser proclamado emperador, convocó un concilio para superar la controversia arriana que tan profundamente los dividía y asegurar de este modo la unidad política y religiosa del imperio. Corría el año 325 de nuestra era. En la agenda, el procesamiento de Arrio.

El concilio se celebró con gran boato en Nicea, a orillas de un lago y en el palacio de verano del propio emperador. Fue presidido por........

© La Opinión de Zamora