Callejeando por la Historia: Covadonga (II)
Había en el monte Auseva, en Covadonga, una cueva en lo más alto de las peñas, un refugio de alimañas o lugar de oración, tal vez, de algún anacoreta y en ella se instaló Pelayo con algunos de sus hombres. Mientras, el ejército musulmán que había entrado sin encontrar apenas resistencia en las gargantas que confinan Asturias y Santillana por el río Güeña, Cangas de Onís y otros valles avanzaba confiado en la poderosa fuerza de su brazo y sin más cuidado que cobrar la codiciada pieza cuanto antes. Lo comandaba Alchaman por orden expresa del virrey de Hispania Alahor, por aquel entonces en la Galia, y confiaba en una victoria rápida… ¡No sabía que sus movimientos eran observados con dedicación desde las alturas!
El general musulmán avanzaba tranquilo. Era cuestión de seguir el rastro de Pelayo y esperar, sin embargo, a medida que su ejército se adentraba en aquellos desfiladeros infernales con........
