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La guerra de Irán

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thursday

Trump defiende su imagen representado como Jesús

Irán es la localización del conflicto bélico, pero la guerra es de Trump y Netanyahu. Ellos son los que han llevado al mundo entero a la situación precaria por la que ahora atraviesan. Si a Trump le gustan las batallitas, que le pongan dioramas en el Despacho Oval de la Casa Blanca para que se entretenga cuando no tenga que azuzar al ICE contra ciudadanos extranjeros, no siempre ilegales. A Trump le va la marcha pero no al resto de países que han tenido las cosas claras, decidiendo no intervenir en un asunto que no les compete.

La guerra de Irán está haciendo mucha pupa a España. El cierre del estrecho de Ormuz, que tampoco es propiedad del régimen de los ayatolás, está sacudiendo a industrias de alta empleabilidad y está teniendo un fuerte impacto en el Producto Interior Bruto La industria agroalimentaria, la automoción, los plásticos y la construcción son los más afectados. La construcción porque se quedará sin materias primas y la cesta de la compra porque sigue su escalada ascendente, sin que nadie la pare.

La dichosa guerra ha roto, y de qué manera, el bolsillo de los españoles. A simple vista parece que la vida sigue igual. Desgraciadamente nada es igual desde aquel fatídico 28 de febrero del presente años cuando se dio inicio a los bombardeos aéreos, por sorpresa, sobre varias ciudades iranies llevados a cabo por los Estados Unidos e Israel. El impacto negativo en sectores vitales para la producción industrial española es palmario. No hace falta ser muy listo para saber lo que supone: cierre de empresas, pérdida de empleos, incremento de precios y costes inasumibles para empresas y consumidores.

El capricho de un señor que quiere quedarse con los recursos naturales del Planeta e incluso aumentar el número de estados federados que actualmente es de 50, no tiene por qué repercutir en el bienestar del resto del mundo. Su paseo nocturno por Venezuela le salió bien, pero no así el de Irán, que no ha sido pan comido. Por cierto, diga lo que diga Zapatero, las cosas no van mejor para los venezolanos. Si acaso para la muy lista Delcy Rodríguez, su hermano y la camarilla. El tonto de Maduro está a buen recaudo en Estados Unidos. Gracias a Trump la incertidumbre en el mundo es mayor.

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