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Todos quisimos hacer algo grande antes de marchitarnos demasiado

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23.01.2026

Obra 'Closeup of family eyes' / L.O.

En aquella época todos y cada uno de nosotros quisimos siempre dejar una firma de luz en la pared del mundo o escribir nuestro nombre en la negra espalda del Tiempo. Incluso quisimos en secreto fundar ciudades invisibles. Nuestros sueños y nuestros pensamientos podían caminar entonces sin hundirse en el agua, empujados por esa fiebre de no desaparecer nunca del todo, pero lo grande era arder, lo grande era no vivir de rodillas, era no claudicar, no rendirse pronto, sentir la certeza de que la vida nos pertenecía de lleno. No queríamos ser pasajeros, sino arquitectos de algo que resistiera todas las lluvias y las épocas. Queríamos alumbrar el futuro con palabras, con música, con cuadros al óleo, con rebeldía, con rabia… Acariciar lo frágil sin miedo a que se rompa. Y corríamos tras la belleza con hambre de eternidad. Una vez alguien me confesó que, de joven, soñaba con inventar una ternura que nadie hubiera practicado jamás, y después estuvimos hablando de construir con barro y espejismos un puente desde la orilla de lo real a la orilla de lo soñado. ¡Qué fantásticos éramos! Fue una tarde preciosa de aquellos años en que estaban de moda los vodkas con naranjas y los pensamientos elevados.

Por eso leíamos a filósofos que hicieron también con toda su obra un........

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