Gente guapa que surge cuando todo va bien
Gente guapa que surge cuando todo va bien. / L.O.
Aquella gente guapa que surgió cuando todo iba bien y, de pronto, se compraba un Rolex y un ático y una moto acuática y un Audi 5 o un Porche Cayenne ¿Dónde está? ¿Qué fue del cocinero que convirtió la espuma de aguacate en una religión y ahora almuerza vino tinto de la casa y un pincho de tortilla en el bar de la esquina? Aquella gente guapa y estupenda que escuchaba a Bruce Springsteen y leía a Freud y opinaba de cuadros al óleo y pedía ginebra azul perfumada y se ponía un foulard de seda y unos zapatos de piel con la suela granate. Aquellos profetas domésticos de la abundancia dónde están, qué ha sido de ellos.
Aquella gente con sueldos astronómicos que no habían existido nunca y cuyo trabajo no consistía en nada específico, solo figurar, estar, aparentar. Aquella gente vestida con traje a las nueve de la mañana que fumaba Malboro en los ascensores de los ministerios y hacía el amor con coreanas con el pelo granate. Aquella gente que trabajaba en INTERPARQUISME o AFROSAMASA o LAQUORUM. Aquella gente que decía ‘vuecencia’ y le gustaba tanto escribir o decir ‘vuecencia’, esa palabra. Aquella gente que se disfrazaba de Ernesto Hemingway para salir en el Guinness o de Caperucita Roja o de espermatozoide gigante mientras que los demás hacíamos la socialdemocracia. Aquella gente que fingía llorar de emoción al meter la papeleta en la urna o al conseguir mesa en el mejor restaurante con reserva. Aquella gente que escribía libros sobre........
