Poetas, escritores, músicos, artistas... os han declarado la guerra
Que se junten los poetas en las plazas de sus pueblos con sus rimas, que los escritores afilen sus lápices, que los músicos toquen hasta reventar, que los actores y actrices hagan sus mejores papeles, que los titiriteros vuelvan al escenario, y que los monologuistas no paren de hablar. Os han declarado la guerra.
En nombre de la libertad, os la quieren quitar, y no lo podéis consentir. Ayer fue Trump contra Bruce Springsteen, mañana será cualquiera que diga que la libertad no consiste en elegir una marca de cerveza mientras pasea en un coche de alta gama con un novio sin escrúpulos económicos.
Empiezan a llegar señales de censura: concejalas que cortan un monólogo en medio del escenario, ha peligrado incluso hasta el último minuto la celebración de la popular ‘Senda del Poeta’ en homenaje al oriolano más universal, en muchos pueblos y capitales empiezan a correr listas negras de artistas ‘enemigos’ del régimen, y como dice el dicho popular: ‘quien avisa no es traidor’, y hay diputados que han amenazado con entrar en la televisión pública con lanzallamas y motosierras.
Movilizaros antes de que sigan convenciéndonos de que necesitamos una guerra santa para salvar la patria, agitar las conciencias por tierra, mar y redes sociales. El mestizaje nos hará mejores, que uno pueda llorar en Jueves Santo al paso de Jesucristo en la cruz, o reunirse para rezar el último día del Ramadán sin miedo a ser demonizado, que el respeto al ser humano se cuele en nuestra constitución, que ninguna mujer sea obligada a llevar un velo o que ninguna raza o etnia encuentre piedras en el camino para estudiar, que ninguna mujer tenga que dar explicaciones de como viste, como vive o a qué hora sale.
Cada día con más frecuencia, con más intensidad y con mayor fuerza, resuenan bulos e insultos, hay gente que desde la atalaya que ofrecen internet a los idiotas, siguen empeñados en hacernos creer que el Gran Reemplazo en España es cuestión de meses, y que nuestras costumbres y cultura son algo así como ‘seres vivos en peligro de extinción’.
Ha llegado el momento de la cultura, sus voces deben quedar en la plaza pública lo más pronto posible, son más necesarios y necesarias que nunca, la universidad pública hace tiempo que vendió su alma al diablo, y muchos medios de comunicación ya decidieron de que bando están.
Necesitamos luces, no sombras, verdades, no mentiras, libertad, no censura.
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