Poética del cuidado
Hay tareas, quehaceres y menesteres -como decía mi abuela – que, muchas veces, pasan desapercibidos por lo cotidiano, habitual y rutinario de los mismos. Cuidar es una de esas ocupaciones casi invisibles. Es un trabajo callado, prudente y discreto, a la par que constante y sostenido; pero completamente crucial, decisivo.
El cuidado se expresa en gestos mínimos: una mano que sostiene, un plato caliente esperando en la mesa, una presencia que ahuyenta miedos y monstruos, un soplo –mágico –que cura heridas, brazos que reconfortan y mimos que compensan y desagravian tormentos. Son actos que parecen simples pero construyen refugios. Actos que sustentan la certeza y la tranquilidad de que alguien........
