Un político del PP, en Wikipedia
Imagen del que fuera disuasorio debajo de la autovía. / L.O.
La creación de una marca personal no es un trabajo sencillo. Lo primero que hay que tener, lógicamente, es talento y habilidades en los que pueda uno o una destacar personal o profesionalmente. Es decir, saber hacer algo que aporte un valor en esta sociedad tan individualizada en la que se encuentra el mundo. Dentro de esta estrategia para lograr el objetivo uno de los aspectos en los que hay que incidir es el ciberespacio, ese entorno virtual donde se intercambia información sin límite y donde se descubren perfiles de distinta naturaleza.
Hace unos días, un consejero del Gobierno regional se ha puesto manos a la obra para que en ese entorno virtual se le conozca y se posicione con ventaja con respecto a otros actores que están pululando por estos lares. Se trata de Luis Alberto Marín, responsable popular de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Transformación Digital (algo sabrá de las cosas de internet), que ha desembarcado en Wikipedia, lo que le ayudará a posicionarse en búsquedas por su nombre, etc.
El perfil fue creado el pasado dos de marzo y es de los pocos consejeros que lo tienen. Otro que también posee uno en esta esfera internauta es Marcos Ortuño, consejero de Presidencia, Portavocía, Acción Exterior y Emergencias. En este caso, su entrada en Wikipedia se produjo el cuatro de marzo, dos días antes de la de Luis Alberto Marín. Además de estos dos políticos del PP solo uno más cuenta con ello: Juan María Vázquez, titular de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor. En su caso, su currículum está ahí posicionado desde el 2017 por estar en la Universidad de Murcia y no en el Gobierno regional.
Se supone que ese trabajo para Wikipedia de Marín ha sido hecho por un editor especialista, un trabajo para el que se necesita mucha preparación y estar habilitado por esta plataforma que debes conocer intensamente. El desembarco del político popular en este medio ha sido interpretado en algunos sectores como un paso más para darlo a conocer y así poder presentarlo como alcalde para Murcia en el caso de que el actual regidor municipal, José Ballesta, no se presente a la reelección en las elecciones municipales de 2027.
El actual consejero de Economía es uno de los alcaldables que más suenan como recambio popular para el bastón de mando de La Glorieta. Él parece sentirse cómodo en el ámbito local y de hecho aparece con frecuencia en eventos y festejos populares de la mano de las agrupaciones más relevantes en ese ámbito: huertanos, nazarenos y moros y cristianos, entre otros. Una de las razones que llevan a pensar en su persona como recambio de Ballesta es la buena sintonía que tiene con el presidente de la Comunidad y líder regional del PP, Fernando López Miras, quien después de enviarlo a Madrid lo reclamó para las filas regionales.
Con la colocación de Marín en La Glorieta el presidente popular habría cerrado el círculo y habría hecho realidad el sueño que antaño tuvieron otros líderes populares con respecto al control de Murcia. Solo hay que echar la vista atrás unos lustros y recordar el desapego que tenían el entonces alcalde Miguel Ángel Cámara y su homólogo en San Esteban, Ramón Luis Valcárcel. Es vox populi que se tomaban el chocolate de espaldas e iba cada uno a lo suyo. La relación en la actualidad entre ambas sedes de poder es distinta: no se aman, pero tampoco se odian. Es una relación distante, aunque de respeto máximo.
El recambio de Ballesta para los próximos comicios en caso de que el actual alcalde decida no presentarse no es una tarea sencilla para el PP, máxime teniendo en cuenta que en este mandato los populares han recuperado la mayoría absoluta con la que contaron en épocas pasadas. Cierto es que no con la amplitud y el margen de Cámara, pero sí con el suficiente escote para no tener que depender de ningún grupo de oposición ni de Vox. Además del consejero de Economía hay otros nombres en las quinielas menos voceados, más discretos y con un marchamo político de respeto. Una de las figuras emergentes para la alcaldía capitalina sería también Conchita Ruiz, consejera de Política Social, Familias e Igualdad. Exconcejala del Ayuntamiento de Murcia (formó parte del primer Gobierno local de ), es una mujer respetada y que ha crecido políticamente con los años y las responsabilidades adquiridas. Sin embargo, el tropiezo que tuvo hace meses con a raíz de los menores tutelados por la Comunidad (pidió disculpas a la ultraderecha en la red social X y dijo aquello de 'No volverá a ocurrir') ha desinflado un tanto su prestigio.
Ganó enteros cuando en la Asamblea les dijo a los de Abascal algo así como 'esos niños valen tanto como los nuestros', un crédito que se fue por la barranquilla cuando, posteriormente, se plegó a los requerimientos de Vox. Su empatía con la migración no se sabe si fue un espejismo o una ilusión, una incógnita aún por despejar, como también lo es si la actual vicealcaldesa y concejala de Fomento, Rebeca Pérez, tiene posibilidades de hacerse con el bastón de mando de La Glorieta.
Es otra de las que aparecen en las quinielas por su larga trayectoria en el Gobierno local (empezó con Cámara) y por las atribuciones que ha ido asumiendo. Ya se verá. Ecos de La Glorieta dicen que hay un tapado y que todo está atado y bien atado. Por nadie pase.
Barriomar no gana para disgustos
Un barrio que se las prometía felices ha vuelto a la casilla de salida. Los vecinos de Barriomar habían recibido un chute de positividad al ver cómo el Parque Metropolitano, largamente prometido, comenzaba a hacerse realidad. Las obras de hecho comienzan este lunes con trabajos previos para crear el que será el pulmón de la ciudad de Murcia, una de las localidades más contaminadas de nuestro país. Este proyecto erradicará uno de los aparcamientos disuasorios junto al río que no cumple y que está considerado ilegal. Y ese es uno de los problemas que ha llenado de tribulaciones a los vecinos de Barriomar, que contemplan atónitos la propuesta del Gobierno local de recuperar el disuasorio de debajo de la autovía, una zona degradada que se convirtió en un foco de inseguridad y de casi chabolismo en vehículos. A ver si encuentran otro sitio para la Murcia cochista.
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