El imperio naufraga en Ormuz
El presidente estadounidense, Donald Trump / Europa Press/Contacto/Will Oliver - Pool via CNP
Tradicionalmente, las guerras se libraban, entre otras razones, para que los fabricantes de armas obtuvieran grandes beneficios durante la destrucción originada por la contienda y después, tras la llegada de la paz, hicieran su agosto las empresas dedicadas a la reconstrucción.
Con Trump la cosa ha cambiado. En cuanto máximo representante de ese capital financiero que se dedica a ir al casino todos los días en lugar de producir bienes y servicios, aprovecha el ataque contra Irán, al que ha sido arrastrado por Netanyahu, para que él y sus amigos jueguen a la bolsa cada día con la sangre que se derrama en Oriente Medio. Así, cuando el desequilibrado que está al frente de la Casa Blanca anuncia negociaciones con los persas con la intención de que bajen los activos vinculados al petróleo y las armas, todo su entorno de multimillonarios, conocedores con antelación de ese movimiento del presidente, han vendido esos instrumentos financieros. Cuando el anuncio es de amenaza y de recrudecimiento del conflicto, los compran justo antes de que suban.
Así se están enriqueciendo en esta crisis los oligarcas estadounidenses y los fondos que especulan en los mercados internacionales, en su mayoría de ámbito anglosajón y vinculados al sionismo.
No obstante estos fines oportunistas y sobrevenidos de un conflicto en el que Washington se ha visto implicado por las presiones y........
