¿A quién no le va a gustar un gofre o unas patatas fritas?
Un río en Bélgica. / Carlos Moyano
Es curioso porque, cuando pensamos en el plato típico de Bélgica, pensamos en los mejillones con patatas fritas, algo nada apetecible, la verdad. Sin embargo, todos sabemos que es también el país del chocolate, los gofres y la cerveza. Así que hoy voy a contarte con pelos y señales una escapada perfecta que puedes hacer por Gante y Brujas, dos ciudades increíblemente bonitas y que puedes ver de viernes a domingo.
Lo primero es plantarte allí y estás de suerte porque la conocida, a la misma vez que odiada, compañía Ryanair tiene vuelos a Bruselas por menos de 40 euros desde Alicante y Valencia. Y dirás: «¿Pero no íbamos a Bruselas, no?». Pues tienes razón, allí te tocará coger un bus de la marca Flibco y llegarás a Gante en cosa de una hora. El precio de este trayecto suele estar en torno a los 10 euros.
Comienza el fin de semana
Digamos que te has plantado allí el viernes a mediodía. Antes de nada, deja las maletas en tu alojamiento, y aquí va el primer consejo: busca un Airbnb porque los hoteles son realmente caros. Nosotros encontramos alguno por 100 euros y créeme, es barato. Si lo necesitas, escríbeme a mi cuenta de @carolomoyo y te paso enlaces.
Es viernes, es la hora de comer y aquí, aunque tengas que hacer un rato de cola, debes ir sí o sí a Frites Atelier. Los belgas aman las patatas fritas y las verás por todas partes, pero estas, querido amigo, me arriesgo a decir que son las mejores que has probado en tu vida. El restaurante es de Sergio Herman, un chef con nada menos que tres estrellas Michelin, y mi recomendación es que pruebes las de ternera y las de parmesano.
Y una vez salgas contento de allí, dirígete al Puente de San Miguel. Aquí verás el corazón medieval de la ciudad al completo: San Nicolás, el Belfort y la Catedral de San Bavón. Quédate con esta imagen porque es la más conocida y bonita de la ciudad. Si te tuvieras que ir en ese momento, al menos recordarías la........
